Ella despertó como nueva, solo tenia vagos recuerdos de lo ocurrido, pero no estaba segura de la criatura, no sabia que era, eso la atemorizo un poco.
Todos estábamos muy nerviosos, intentábamos averiguar que era, pero ni si quiera la habíamos visto, no sabíamos como encontrar algo que no vimos, nunca habíamos tratado con algo así, estaba seguro.
Mientras considerábamos las opciones en el living, ella entro en trance, otra vez, su mirada era perdida, y su cara estaba seria
-El ronda en la oscuridad, se encuentra en todos lados y a la vez en ninguno, nadie lo detiene, ronda entre ustedes pero no lo ven, todos estamos perdidos- mientras tanto Adam intentaba penetrar en su mente, pero en esos momentos, había muros que eran imposibles de bloquear, quien hubiera entrado en Penélope se aseguraba de que no lo descubrieran.
Lo que estaba en ella, la abandono de un momento a otro, todo volvió a la normalidad, ella quedo debilitada luego de eso, pero no se había desmayado, todos quedaron tensos, asustados, pero no tenían forma de saber, ni explicarse que era eso.
La luz se corto de un momento a otro, todos estaban todos de la mano, Adam agarro del brazo a alguien, no estaba seguro de quien era, su mano estaba fría y su mente en blanco, la mano lo fue guiando, y luego lo sedaron, pero no sabia a donde iban.
Al regresar la luz, todos estaban allí, menos Adam, el se encontraba en una habitación oscura, nadie estaba allí, estaba atado de pies y manos, y no se podía mover.
Su desesperación fue aumentando a medida que algo se acercaba hacia el, odia sentir los pasos, pero no podía escuchar ningún pensamiento, se saco la venda de los ojos con su hombro, y luego deseo no haberlo hecho.
La criatura no era algo normal, al menos no para lo que el conocía, tenia una larga capa negra y una capucha que le tapaba toda la cara, al sacarse la capucha, lo miro con sus penetrantes ojos negros, hasta que a Adam comenzó a darle vueltas la cabeza, y su visión se volvía borrosa, tras la criatura, aparecieron varios vampiros.
Comenzaron a golpearlo sin piedad alguna, uno le disparo en la pierna con una bala de plata, pero el era inmune a la plata.
Lo golpeaban salvajemente una y otra vez, hasta dejarlo inconsciente.
Mientras tanto, los otros buscaban pistas, revisaron hasta los lugares mas inesperados, pero nadie lo encontraba, su hermana estaba muy cansada y no podía ayudar, se reunieron todos en la sala, allí comenzaron a considerar las opciones de lo que podría haber sucedido.
Mientras todos estaban hablando desorganizadamente, Paul vislumbro una pequeña lucecita roja que provenía del ojo de una estatua, era una cámara infrarroja, con ella seguramente podríamos saber que fue lo que había sucedido con Adam.
La conexión de la cámara estaba conectada a su notebook, allí se encontraban los videos, al parecer la casa estaba vigilada desde lo de su hermana, en la grabación, el estaba allí parado, y de un momento a otro, una enorme sombra negra que lentamente lo arrastro y luego cayo desmayado, de ahí en mas desaparecieron sin dejar rastro alguno, solo la imagen de la cámara se apagaba y se prendía, una y otra vez.
Comprendí que era código Morse, había estudiado un poco de eso, y me di cuenta que estaba manipulando la mente de su hermana para lograrlo.
“Sacrificios a Las Parcas” fue lo único que pude descifrar, seguramente era alguna clase de ritual satánico, y necesitaban a un psíquico como Adam, pero sus poderes funcionaban mejor junto a su hermana, los dos eran uno, y eran la fuerza más poderosa que había visto.
Las parcas eran las tres diosas griegas que determinaban la vida y el destino, Cloto, Láquesis, Átropo, eran muy temidas en sus tiempos, y nadie podía cuestionar sus decisiones.
Estaba seguro que en algún momento tendrían que volver por ella, y allí ya estaríamos preparados, no se saldrían con la suya de nuevo.
Adam estaba solo en la habitación, el mal se sentía en todas partes, el se soltó la manos e intento huir, corrió a la puerta, pero antes de llegar algo lo golpeo salvajemente en las costillas contra la pared, desesperadamente envió un mensaje de ayuda con todas sus fuerzas, solo esperaba que llegara rápido.
Lo siguieron golpeando una y otra vez, la mitad de los golpes los recibió en las costillas, el dolor era insoportable, solamente se quedo allí tirado en el piso, retorciéndose de dolor, pero la puerta se abrió y tiraron a otro tipo a dentro.
Adam lo miro de reojo, y lo vio tirado en el suelo si hacer un solo movimiento, sus ataduras ahora era una cadena que tenía un enorme candado, se acerco lentamente hacia el chico que estaba tirado.
El chico levanto la mirada, dándole un susto a Adam, este se hizo para atrás, Adam pudo observar en la mente del chico, al parecer era vidente o algo parecido, podía ver el pasado y el futuro, se llamaba Arthur.
Se volvió a su rincón lentamente, supo que Arthur no quería compañía, pero luego entraron por la puerta, esta vez era un vampiro, comenzó a golpear a Arthur, este no tenía ni idea de cómo defenderse, solo lo golpeaba.
Le estaban dando una paliza, Adam quebró la pata de una silla y se dirigió a salvarlo, le incrusto la estaca en el corazón, este comenzó a caer lentamente mientras se convertía en cenizas.
Arthur se levanto lentamente, “gracias” fue lo único que le dijo, Adam se izo para atrás, lentamente y se recostó con mucho cuidado sobre una piedra, solo esperaba que todos estuvieran bien, y que les hubiera llegado el mensaje mental que les había enviado.
Ambos estaban sentados en puntas diferentes, Arthur comenzó a tener una visión, y a la vez Adam le estaba leyendo la mente, ambos estaban conectados, eso no le había pasado con nadie más que su hermana, un inmenso poder fluía de ellos, se lo sentía en el aire.
Supieron que alguien iba a buscarlos muy pronto.
Mientras buscaba sobre las parcas, un fuerte mensaje lleno de dolor me llego, supe que era de Adam, estaba en peligro, por suerte me dijo exactamente el lugar donde se encontraba, esto nos ayudo mucho.
No sabíamos exactamente con lo que tratábamos, solo sabíamos que debíamos salvar a Adam y asesinar a unos cuantos vampiros, si había algo que odiaba era que se metieran con mi familia, eso no lo permitiría jamás, ya me habían quitado a un hermano, pero no me quitarían a mis sobrinos.
Mientras estaba en el cuarto de Adam, encontré una fotografía bajo su almohada, allí estaba Martin con su esposa, y tres pequeños, no entendí nada, solo eran dos sobrinos, entonces, ¿que paso con el tercero?
Había algo que no concordaba, ellos nunca lo habrían nombrado, y no aparecía en la historia que me contaron, eso quería decir que el tercer hijo estaba muerto.
Supuse que era uno o dos años mayor que Penélope, una furia enorme se apodero de mi cuerpo, salí por la ventana, y me senté en el techo a tomar aire, necesitaba aclarar mis ideas, mi mente me daba vueltas.
Sin darme cuenta ya estaba en mi forma lobuna, sentí el olor de Adam a lo lejos, no se me había ocurrido que podía pasar eso, mientras regresaba a dentro para avisarles a los otros, algo me golpeo contra un árbol, me puse a la defensiva, pero era demasiado rápido para ser un vampiro, me golpeaba una y otra vez, no entendía por que me atacaba, al momento en que me venia de frente, le tire un golpe, pero mi mano lo atravesó como si no hubiera nada allí.
Al entrar por la puerta, sentí un grito desde el cuarto de Penélope, todos corrimos hasta allí, pero ya no había nadie, se la habían llevado y ya era demasiado tarde.
Bajo su cama, había un libro abierto, con un extraño ritual señalado, y una nota que decía, “Ritual para vencer a las Parcas”, ella lo había encontrado, la solución a ese problema, pero no sabíamos nada de hechicería, mi mente comenzó a trabajar de manera forzosa, estaba seguro de quizás a María le habría enseñado algo.
Pasaban tanto tiempo juntas, que no me cabían dudas de eso, ella era la última esperanza para salvar a mis sobrinos.
Todos estaban parados tras de mi, me dirigí a María rápidamente
-¿Sabes algo de hechicería?
-Si, Penélope me enseño algo.
-¿Crees que podrías realizar este ritual?- le entregue el libro con mucho cuidado.
-Si, es muy sencillo.
Juntamos todo lo necesario, y comencé a seguir el rastro de mis sobrinos.
Al llegar María comenzó a hacer el ritual sin dudar, yo fui en busca de mis sobrinos, tire la puerta abajo y allí estaban, Penélope y Adam, también estaba un tipo extraño, nunca lo había visto en mi vida hasta ahora.
No alcance a salir por la puerta que algo me golpeo fuertemente hacia dentro, todos los otros estaban cubriendo a María mientras hacia el ritual, por lo que estábamos nosotros solos.
Frente a nosotros aparecieron más de veinte vampiros, Penélope estaba agotada por lo que no iba a poder con todos.
Se colocaron a mi lado, incluso el muchacho que me dijo
-Soy Arthur
Adam iba entrando en sus cabezas, pero era demasiado difícil y le hacia matarse, Penélope solo podía encargarse de a uno, yo les iba clavando estacas en el corazón mientras Arthur me decía a mis espaldas los próximos movimientos.
Cambie de forma instintivamente, mataba vampiros de a dos hasta que ya no quedo ninguno, me di la vuelta para ver si mis sobrinos estaban bien, y me percate de una extraña sombra atrás de Adam.
Corrí a su encuentro desesperadamente, pero ya era tarde, tenía una daga incrustada en su espalda, vi su cara de sorpresa, y unas lágrimas que corrían por su mejilla.
Lentamente caía al piso, mientras su hermana rompía el silencio con un llanto ensordecedor, tal fue su furia que hizo despegar las paredes que estaban a sus costados y aplasto a la extraña criatura como una mosca una y otra vez, y así lo repetía.
Con mucho cuidado saque la daga que estaba en su espalda, Arthur se puso a mi lado
-El me salvo la vida una vez, es hora de devolverle el favor.
Me di cuenta que sus manos comenzaron a irradiar un brillo que parecía la luz del sol, toco la herida con mucho cuidado, y lentamente se comenzó a cerrar, pero un fue suficiente, y ya casi no tenia energía, Penélope lo tomo de la mano, y sus manos también comenzaron a brillar, la herida se había cerrado por completo, pero Adam estaba inconsciente.
Arthur quedo completamente agotado, y su ritmo cardíaco estaba bajo, lo llevamos al refugio, y lo dejamos en el cuarto de Penélope.
Se quedo descansando allí toda la noche, mientras ella dormía en el cuarto de María.
A la mañana siguiente el seguía en el mismo estado, no entendíamos que le pasaba, pero estaba grave.
Mientras Paul hacia los análisis de sangre, noto algo muy extraño, tenia el mismo tipo de sangre que Adam, con el mismo gen lobuno, era demasiado extraño.
A la mañana siguiente comencé a investigar su pasado, al parecer lo habían separado de su familia desde niño, no recordaba nada sobre ellos.
Tenia un nudo en el estomago, pero no era nada, solo era la ansiedad.
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