martes, 5 de abril de 2011

me falto ese pedacito!!! e.e


-Soy Diana Moon- comenzó a buscar algo en su bolso, eran un par de mentas, se metió una delicadamente a la boca, y la otra me la dio a mi.
-Tomas Price- recibí la menta, y luego le estreche la mano, era tan suave, y tenía un delicioso aroma a jazmín.
Al parecer el metro tenía un retraso, salimos por la puerta, caminamos por el parque, y luego cuando pasamos frente a un bar, le invité un café.
Pasamos toda la tarde juntos, mi celular se había quedado sin batería, por lo que no recibiría llamadas por un largo rato, el tiempo se nos paso volando.
-Tengo que irme, es tarde y mi madre se preocupara- en realidad era tarde, el cielo ya estaba oscuro, y las calles estaban totalmente deshabitadas.
-Te acompaño, andar por las calles de noche es muy peligroso- ella me miro y luego ensancho una amplia sonrisa.
-Esta bien, vamos- salimos del bar, y comenzamos a caminar lentamente hacia su casa, hablamos de toda clase de cosas, de la vida, de los amores, le conté de mis sobrinos, haciendo excepciones de sus poderes.
A unas pocas cuadras de su casa, un grupo de pandilleros salió de la nada y comenzaron a amenazarnos con cuchillos, me fue muy fácil quitárselos, pero para que no me vieran tuve que cambiar de forma, Diana se asusto mucho y salió corriendo, no la seguí, algo en mi interior me decía que iba a ser peor.

lunes, 4 de abril de 2011

capitulo 5 ...Continuacion...

El clima en el ambiente era demasiado tenso, me dirigí al patio trasero, y encendí un cigarrillo, hacia dos años que no fumaba, pero en ese momento lo necesitaba.
Por mi cabeza cruzaban las imágenes de las heridas de Adam, había sido muy valiente al resistir todo eso, me sentí culpable por no haber cuidado de mis sobrinos como debía, Adam tenia tres costillas rotas, y todo por mi descuido.
Arthur, Adam y Penélope aparecieron tras de mi, se habían unido mucho, y ya sabían que eran hermanos, al parecer Arthur tuvo una de sus visiones y se entero primero que todos.
Se quedo con nosotros, cada vez nuestro grupo sumaba más gente, y mi familia iba aumentando más y más.
-¿Qué te pasa? No sabíamos que fumabas.
-No lo hacia- mi respuesta fue un poco fría, no me gustaba que ellos me vieran así, pero en mi interior e sentía u fracasado, estaba seguro que Adam estaba leyendo mi mente.
Luego de darme las buenas noches, el se quedo conmigo un rato mas, el silencio era sepulcral, hasta que comenzó a hablar.
-No fue tu culpa, nadie podía saber lo que iba a pasar- sabia que tenia un poco de razón, pero la angustia en mi interior era la misma.
-Lo se, pero te podrían haber matado, rompí mi promesa, prometí que los protegería y falle, mira como te han dejado.
-Cualquiera se hubiera dado por vencido, no me habría buscado, o habría llegado demasiado tarde, pero tú no, estas cumpliendo con tu promesa como nadie más lo habría hecho, creo que papa esta muy orgulloso- luego comenzó a caminar hacia su cuarto, se freno en el marco de la puerta y dijo.
-Solo piénsalo- y desapareció en la oscuridad del refugio.
Me quede allí un rato mas, luego me fui a acostar, y lentamente me dormí y entre en un sueño lucido, allí estaba, seguía angustiado por lo ocurrido, cuando apareció Martin, tenia una enorme sonrisa en su rostro.
-Hola hermano- su voz era igual a como la recordaba.
-Hola, ¿Qué...? ¿Qué haces aquí?
-Sentí que necesitabas ayuda, vine a darte una mano, lo que te dijo Adam es cierto, estoy muy orgulloso de ti, y te agradezco el trabajo que estas haciendo, se que no es fácil cuidar de tres personas mas, pero no tenia a nadie mas que a ti.
-También vine a advertirte, probablemente  comiences a sufrir algunos cambios, o a ver ciertas cosas, no te asustes, y ten cuidado, por que el te quiere a ti, muerto.
-¿Quien me quiere muerto? La imagen desaparecía, algo arrastraba a mi hermano lejos de mi, corrí tras el, pero luego lo perdí, frente a mi una nota apareció “Nuestra familia también tiene algo de especial” y se quemo, una sombra me acorralo.
Me desperté de un salto, mi corazón estaba muy agitado, y estaba todo transpirado, me senté en la cama y las lágrimas comenzaron a caer lentamente por mi mejilla.
Me di cuenta de algo mientras lloraba, extrañaba a mi hermano como nunca, nunca le había dicho cuanto lo quería y lo admiraba, no sabia lo que tenia hasta que lo perdí todo.
Adam seguía dormido, me quede acostado mirando el techo hasta que todos se despertaron a desayunar, intente fingir que todo estaba bien, pero solo Adam y yo sabíamos que no era así.
A la tarde le conté lo ocurrido a Paul, parecía sorprendido, y se puso un poco tenso en la parte donde algo oscuro arrastraba a mi hermano y me acorralaba.
Intente no pensar en nada de eso, pero se me hacia imposible como siempre, cuando algo se me metía en la cabeza, nada ni nadie me lo podía sacar.
Mientras veía la televisión, note una sombra que se cruzaba en medio, quizás era mi imaginación, pero algo en mi interior me decía que no lo era.
 Me tome una pastilla para dormir, y me fui a la cama, otra vez mi hermano estaba allí esperándome, estuvimos hablando por un largo rato, me sentía bien, hasta que todo se volvió borroso y se nublo todo, y esta vez me arrastro a mi, Martin me sostenía de los brazos mientras me gritaba
-¡Despierta! Pero no podía, no sabia como, otra mano me agarro junto con mi hermano, eran mis sobrinos que me estaban ayudando.
Penélope, tiraba cosas hacia la sombra, pero no podían hacer nada, era demasiado fuerte, hasta que mi hermano comenzó a brillar de una manera muy intensa, y poco a poco la luz fue entrando en la sombra, me soltó a mí, pero mi hermano desapareció, no sabia donde estaba, ni como mis sobrinos aparecieron allí.
Comencé a buscar a  Martin por todos lados, pero no aparecía, me desperté en ese momento.
Para mi sorpresa Adam se levanto al mismo tiempo que yo, no fuimos a la cocina,  allí estaban Arthur y Penélope, se estaban preparando un poco de café, ya casi eran las seis de la mañana, comenzamos a hablar de  nuestros sueños, todos habíamos soñado exactamente lo mismo.
Todo era muy extraño, quizás había sido cosa de Adam que estaba usando su poder inconscientemente mientras dormía, pero el sueño era demasiado real, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y me puso los pelos de punta.
Penélope me dijo que algo muy oscuro me perseguía, en ese momento caí en la cuenta de que lo de las parcas era solo una distracción, solo querían debilitarme, y así estaría vulnerable.
Mientras todos entrenaban, Arthur se acerco a mí y me dijo algo de una visión suya a la cual no le había encontrado sentido alguno hasta que vio mi sueño.
Se trataba de una mujer alta, pálida y fría como el hielo, “su nombre es Alma”, ella ha muerto, fue cazada por vampiros, un clan enemigo.
Me quede completamente quieto mientras en mi interior un huracán de emociones y recuerdos me asolaban, se clavaban en mi pecho como enormes balas de plata.
Mis sentimientos por ella aun seguían intactos, nunca la olvide, pensaba menos en ella, pero aun la amaba con toda mi alma, fue lo mejor en mi vida hasta que llegaron mis sobrinos.
Una enorme sombra comenzó a cubrir el techo, poco a poco toda la habitación se oscureció, una enorme sombra con capucha negra apareció ante mi, era la misma que hace tiempo había  secuestrado a Adam.
Lentamente se saco la capucha que cubría su cabeza, sus ojos no reflejaban absolutamente nada, solo tenían una oscuridad que me ponía los pelos de punta, y una enorme sonrisa malévola.
Un par de manos me sacudieron justo cuando se dirigía hacia mí, en rol de predador.
Solo estaba imaginando,  mi mente me estaba jugando un par de bromas los últimos días desde que tuve ese sueño.
Salí a caminar, mientras prendía un cigarrillo, me senté en un banquillo a esperar el metro, una muchacha se acerco a mi, tenia una hermosa sonrisa marcada en el rostro, su cara tenia un brillo celestial que ni yo mismo me lo creía.
-No deberías fumar, puede matarte- su voz era muy hermosa, reflejaba tanta inocencia, que era conmovedora.
Se sentó a mi lado y lo apago, yo no dije nada, solo me quede mirándola como si fuera un ángel que viniera a mi rescate.
-Gracias- ensanche una amplia sonrisa y luego baje la mirada.